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Soy rebelde

Actualizado: 30 may 2020

“En una sociedad que se pasa contando el dinero, las libras, las calorías y los pasos, sé rebelde y cuenta tus bendiciones.”
Lisa Heckman

Esta frase posteó una amiga en redes sociales, ¡me encantó! En esta cuarentena he perdido dinero, he subido de peso, no he hecho mucho ejercicio... peor aún “dar pasos”; sin embargo, he podido contar miles de bendiciones. ¡Definitivamente soy rebelde!, e inmensamente bendecida.


El sábado pasado cumplí cuarenta y pico en plena cuarentena. Me encanta mi cumpleaños y éste no fue la excepción. Voy a enumerar algunas de las de bendiciones en este día especial:


- ¡Amanecí! Con un poco de dolor del cuerpo como siempre por mi condición, pero sana y feliz.

- Estoy con mi familia y en el campo


- Mis hijos fueron los primeros en abrazarme, besarme y darme unas tarjetas hermosas hechas por ellos.

- En la mesa me recibieron otros familiares con una versión de “Las Mañanitas en Cuarentena” para matarse de la risa.

- ¡Desayuné! (Amo el desayuno)

- El mismo 23 de mayo es aniversario de la llegada a nuestro hogar de uno de los mejores regalos de mi vida: mi Betty, niñera de mis hijos, mi aliada y sobretodo mi amiga del alma. Ya son cuatro años. ¡ Y está con nosotros para ayudarnos en esta cuarentena!

- Muchas llamadas y mensajes.

- Detalles y regalos de gente muy querida.

- Los recuerdos de varios cumpleaños maravillosos. Especialmente hace 2 años que cumplí cuarenta: mi familia me hizo una fiesta sorpresa espectacular, y lo mismo mis amigas. Además,¡recibí un regalo fuera de serie! Mi tío José Rafael Vallejo y su hijo Tomás, me compusieron una hermosa canción: Cristina.

Aunque a veces nos da pereza hacer click para ver o escuchar videos o canciones, les recomiendo darse el tiempo para escuchar ésta. Más allá de su significado sentimental para mí, realmente mi tío y mi primo son excelentes músicos. Su sensibilidad y talento son envidiables. Yo les había contado que tuve muchos años de clases de piano, pero que tengo “mal oído” y por eso nunca pude ser buena música como ellos; que les admiro inmensamente. De ahí sacaron la letra para esta canción: “enséñanos a escuchar, enséñanos a andar...” ¡Qué gran honor haber inspirado una canción compuesta e interpretada por estos grandes músicos!


Podría seguir enumerando varias de mis bendiciones, pero este texto sería larguísimo y aburrido (si no lo es ya).


Pienso que si uno vive contando sus bendiciones, de repente ya no alcanza a contarlas todas. Cuando se ve lo positivo, se atrae lo positivo. Cuando se vive en abundancia, se crea abundancia. El ejemplo más claro que yo conozco de esta ley de atracción es mi papi. Todos los que le conocen lo saben. Supo salir adelante por sí mismo por su creatividad y amor por lo que hace, pero sobretodo por su positivismo. Ha tenido una carrera profesional brillante. Definitivamente es un emprendedor y líder nato. Pero su mayor triunfo a mi parecer es que, junto con mi mami, siempre han disfrutado inmensamente de la vida, y de compartir sus bendiciones. ¡Tienen tanta gente que les quiere! La mayor riqueza que se puede tener.

Definitivamente la ley de la atracción funciona. Durante esta crisis, a mis papis, como a todos, les ha tocado ajustarse a varios cambios. Como a la mayoría de empresarios, se les han reducido los ingresos. Pero ellos nunca bajan la cabeza (además sería muy pesada; a mi papi le dicen "Cabezón"), ni pierden la esperanza. Consideran que se cumplió una etapa y ya vendrán otras oportunidades que les permitan mantener su nivel de vida. Esta actitud es excepcional, y más aún en personas de la tercera edad en esta situación tan incierta.


Con respecto a la finca familiar donde estamos instalados durante esta cuarentena, mi papi siempre ha dicho que “lo mejor y único que produce es placer”. Pese a la tierra prodigiosa de nuestro país, mis papis no han logrado tener éxito como agricultores, pues no lo son. Pero en esta cuarentena, este lugar ha sido especialmente productivo. Seguramente es una señal de que en la nueva etapa que se nos viene, el campo adquirirá aún más importancia. Hemos tenido la oportunidad no sólo de compartir tiempo en este lugar privilegiado, sino también de trabajar juntos en una huerta y en la organización de la finca en general. Mis hijos han tenido aprendizajes más allá del homeschooling: sembrar, cosechar, desgranar y moler maíz, hacer leña, ayudar en la casa y en la cocina, vivir en comunidad, entre muchas otras.


Volviendo al tema de la ley de la atracción, en mi vida me ha pasado varias veces que el universo me regala las cosas que necesito, de maneras absolutamente inesperadas. Un ejemplo de ello es mi trabajo. Después de mi accidente me quedé desconcertada en cuanto a mi vida laboral. Siempre trabajé, pero en mi nueva condición era difícil seguir con el ritmo de una revista de turismo y una agencia de relaciones públicas. Cuando dejé de trabajar, no me “hallaba”, como decimos los quiteños. Un día recibí un sorpresivo mensaje por Facebook de la entonces directora de recursos humanos del Colegio Menor, una chica hermosa con una sonrisa contagiosa, que me preguntaba si me interesaría trabajar en el colegio. ¡Me cayó del cielo! Después me enteré que fue una amiga muy querida que trabaja en el mismo colegio la que me recomendó. Ejemplos como éste podría dar muchos; pero no viene al caso, no me quiero extender.


Ahora me toma por sorpresa esta situación de la pandemia cuando por primera vez trabajo en una empresa de la que no soy socia ni representante legal. Aunque me duele que muchos empresarios están pasando por una situación difícil, debo admitir que siento un gran alivio de yo no estar en su lugar. ¡Qué difícil y doloroso tener que lidiar con los problemas que ha generado esta crisis, y más aún tener que despedir y liquidar a personal! A pesar de que con mi cambio de trabajo bajó mi sueldo y mi cargo suene “menos importante”, yo me siento realizada en un trabajo que me encanta. Pienso que es muy importante y una gran responsabilidad tener el privilegio de influenciar en la vida de niños. Además, en este tiempo de COVID19, ¡el sólo hecho de tener trabajo es una gran bendición!


Pienso que incluso mi accidente me vino en un momento relativamente oportuno. Tuve una niñez en la que fui muy activa y disfruté de todos los deportes y juegos. En mi adolescencia pude bailar, hacer trekking, viajar mucho (a veces de mochilera y en vuelos “lecheros” y otras veces como reina), recorrer el Ecuador,.... Profesionalmente también realicé varios viajes y tuve experiencias increíbles. Después me casé, tuve mis hijos… ¡No me puedo quejar! Por supuesto que hay muchas cosas que quisiera poder seguir disfrutando y que me frustra no poder hacer en mi condición, pero tengo la satisfacción de haber hecho la mayoría de las cosas que quise. Y que puedo seguir haciendo casi todas, aunque de una manera distinta.


Como todos, yo también me fijo en lo que me falta y no sólo en mis bendiciones. Por eso siempre hago chistes de que estoy en contra de las parejas felices, los grandes cocineros y los buenos deportistas. En este nuevo año de vida quiero trabajar justamente en éstas, mis debilidades; convencerme de que puedo y merezco vencerlas. ¡Que el universo me lo permita y me siga llenando de bendiciones y abundancia!


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